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Basilisco en Harry Potter y la Cámara de los Secretos 

El basilisco en Harry Potter y la Cámara de los Secretos es tan temido que incluso Aragog, la acromántula se niega a decir su nombre. El basilisco vive en una habitación subterránea, debajo de las mazmorras de la Escuela de Magia y Hechicería Hogwart. Ha permanecido allí por mas de mil años. 

Harry Potter y la Camara de los Secretos

El basilisco es una criatura prehistórica y demoníaca tan peligrosa que ni siquiera a quien la adiestre puede ofrecer lealtad incondicional. Debe permanecer oculta, alejada de todo ser vivo, en el inframundo. 

De dimensiones gigantes, el basilisco en Harry Potter tiene una piel brillante verde oscura y ojos naranja. Fue la amenaza que dejó Salazar Slytherin, uno de los cuatro fundadores de Hogwart.

La historia cuenta que Slytherin era uno de los magos más poderoso del mundo mágico. Su pensamiento se oponia a la educación mágica para hijos de Muggles, a los que despectivamente denominaba “sangre sucia”. Los otros tres fundadores rechazaron su manera de pensar. 

El basilisco de Slytherin

Al marcharse de Hogwart, Slytherin creó la Cámara de los secretos, una habitación con una estatua de él en lo más profundo del salón,  donde albergó y domó a la enorme serpiente para que acabara con los estudiantes de orígenes muggles. 

Basilisco en Harry Potter

Por mil años el basiliscos vivió allí, y en dos ocasiones: 1943 y 1993 causó terror en los pasillos del castillo, por el que se movía libremente entre las tuberías.

Sin embargo, fue puesta en entredicho la existencia del basilisco y de la cámara.

Ni siquiera el director Albus Dumbledore conoce dónde está el escondite del rey de las serpientes. 

La batalla contra el basilisco

En Harry Potter y la Cámara de los secretos, la historia toda está fundamentada en el descubrimiento y luego muerte del basilisco. Harry escucha voces de ultratumba que en un primer momento son atribuidas a fantasmas. Pero luego se esclarece que es el basilisco emitiendo mensajes en el lenguaje de las serpientes, el parsel.

De hecho, la cámara de los secretos solo puede abrirse por alguien que domine el parsel, lengua hablada por los herederos de Slytherin. La única lengua que entiende la serpiente y por medio de la cual recibía instrucciones de atacar. Curiosamente, Harry la habla y asi logra entender los mensajes del basilisco. 

HArry Potter

La cámara fue abierta en 1943 por el problemático estudiante Tom Riddler, quien luego se convertiría con los años en el que no debe ser nombrado. En esa ocasión una joven estudiante mitad muggle, Myrtle pereció al ver a los ojos al basilisco. Pero culparon a Aragog, la araña mascota de de Rubeus Hagrid, y él fue obligado a dejar la escuela. 

El fantasma de Myrtle la llorona penaba en los baños de chicas del segundo piso, cuando en el año 1993, Harry intrigado por los sucesos en la escuela y la historia de Myrtle abrió el acceso que había en el lavabo. En un grifo estaba tallada una pequeña serpiente. Harry ordenó en parsel que se abriera y junto a Ron bajó a la cámara. 

Víctimas del basilisco

Antes de la batalla final de Harry Potter contra el basilisco, el animal no causó muerte de humanos. Pero si aparecieron muertos los gallos de Hagrid.

Cuatro estudiantes, incluyendo a Hermione fueron petrificados al mirar indirectamente al basilisco. Luego, retornaron a su estado normal gracias a la pócima de mandrágoras

  • La Sra Norris, gata del celador de Hogwart, Argus Filch vio al basilisco a través de un espejo.
  • El estudiante Colin Creevey, de Hogwart, miro al basilisco desde el lente de su cámara y quedó petrificado.
  • El alumno de la casa Hufflepuff, Justin Finch-Fletchley vio al basilisco a través del fantasma de Sir Nicolas de Mimsy-Poprpington. El fantasma sí miró al basilisco directamente, pero al estar ya muerto y no poder morir de nuevo, quedó petrificado.
  •  Hermione Granger y Penelope Clearwater, de Ravenclaw, quedaron petrificadas al ver al basilisco por medio de un espejo. Estaban juntas cuando se encontraron con la serpiente. 

Harry mata al basilisco

En la historia fantástica más famosa de la contemporaneidad, Fawkes, el Ave Fénix, logra entrar a la cámara de los secretos con la espada de Gryffindor.

El ave entrega a Harry Potter la espada y ataca con sus garras al basilisco hasta cegarlo. Harry atraviesa la espada en la cabeza del animal.

Sin embargo, antes de morir la bestia clava uno de sus colmillos venenosos en el brazo de Harry, causandole una herida de muerte. Fawkes cura con una de sus lágrimas a Harry y logra que el joven sobreviva para contar la lucha contra el basilisco. 

El veneno del basilisco

Los dientes del basilisco son una de las pocas armas que sirven para destruir los horrocruxes.

Los horrocruxes son objetos mágicos en los que un mago fragmenta su alma. La persona, o lo que sea, que tiene el hechizo no muere hasta que todos sus horrocruxes sean destruidos. 

Esos objetos encantados son los que mantienen con vida el alma de Voldemort. El diario de Tom Riddley era uno de los horrocruxes de Voldemort. De eso nos enteramos en el sexto libro de la saga.

Harry destruyó el diario de Riddley al final de la Cámara de los secretos. El mago enterró uno de los colmillos del basilisco en las hojas del cuaderno.