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Todo sobre la Resiliencia: Resurgir como el Ave Fenix

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Caer y levantarse. Seguir a delante pase lo que pase. Ser capaz de renacer. Sin duda luchar en la vida contra las adversidades es una cosa complicada, pero aquí te contamos todo lo que necesitas saber para renacer como un Ave Fénix.

ave Fénix

La Resilencia: Resurgiendo como el Fénix

El mito del ave Fénix nos relata la historia de un ave similar a un águila. Bellísima y deslumbrante que representa el sol y la cual nace por la mañana y muere por la noche. Su rasgo más característico es la inmortalidad. Su trofeo es la capacidad para resurgir cada día de entre sus cenizas. Por tanto el Fénix es una alegoría a la purificación, al cambio de lo antiguo por lo nuevo, a la superación personal, a la esperanza. A una nueva vida.

Carl Gustav Jung explica en su libro “Símbolos de transformación” que el ser humano y el ave Fénix tienen muchas similitudes. Esa emblemática criatura de fuego capaz de elevarse majestuosamente desde las cenizas de su propia destrucción, simboliza también el poder de la resiliencia. Esa capacidad inigualable de renovación en seres mucho más fuertes, valientes y luminosos.

La capacidad que posee cada ser humano para reaccionar y sobreponerse de las adversidades y de situaciones cuesta arriba en la vida misma. El don de aprender de los errores. De fortalecerse de ellos y crecer como persona.

A cualquiera de nosotros y en cualquier área de la vida, le han surgido situaciones que nos han provocado angustia, desesperación, incluso una sensación de haber tocado fondo. Ante estas situaciones, en las que nuestra autoestima y nuestros pensamientos están siendo sometidos a mucha presión, nos gustaría salir airosos y resurgir de las cenizas cual Ave Fénix; aunque lo cierto, es que no todo el mundo es capaz de ello, depende de su grado de resiliencia.

Hay personas, consideradas como resilientes, que ante situaciones adversas salen fortalecidas habiendo detectado oportunidades de crecimiento personal y habiendo sido capaces de alcanzar una adecuada calidad de vida a pesar de las condiciones negativas para su desarrollo. Esto no significa que nunca vayan a atravesar por momentos de mayor debilidad, simplemente, poseen una serie de habilidades que les ayudan a afrontar situaciones estresantes.

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Atributos de una persona resiliente como el Fénix

El ave Fénix es un ser mitológico caracterizado por su bondad y belleza, pero sobre todo por su capacidad de sanarse a sí mismo. Cualidades que se asemejan mucho al poder de la resilencia. Una persona con estas características posee un gran sentido del compromiso. Se fijan metas. Cumplen con su palabra y con los objetivos que se proponen.

Además, poseen una fuerte sensación de control sobre lo que hacen. Pues conocen sus capacidades y saben cómo utilizarlas para el bien. Una persona con alma resiliente siempre está abierta a nuevas experiencias. Ven cualquier situación complicada como una oportunidad para aprender. Otras personas por el contrario, permanecen bloqueadas por ese dolor, esa derrota.

Esto no significa que solo algunos tengan resiliencia, todos la poseen aunque en un mayor o menor grado. Como cualquier capacidad, esta actitud positiva implica una serie de conductas y formas de pensar ante la vida que se pueden trabajar y potenciar. Ejercita tu alma y lee estos sencillos consejos que te ayudarán a despertar el ave Fénix que llevas dentro.

– Escúchate durante unos minutos al final del día: analiza lo que has hecho, escúchate y respóndete con honestidad. ¿Qué has hecho por ti hoy?, ¿y por los demás? Analiza tus puntos fuertes y débiles y averigua qué es lo que te frena, esto te ayudará a seguir avanzando.

– Cuida y equilibra tu relación con familia, amigos y pareja. Cada persona de tu vida que te apoye en los momentos cuesta arriba de tu vida. Y también las alegrías.

– Visualiza tus metas y fija plazos para ejecutarlas. No tener objetivos en la vida es como irte de viaje sin ruta. Márcate un itinerario y evalúa cómo vas a llevarlo cabo. Puede que muchos te parezcan improbables, pero no son imposibles. Por más que cueste, la oportunidad de lograrlo siempre estará disponible.

– Toda situación por difícil que parezca, puede ser vivida de múltiples formas. Decide tú la que quieres. Elige siempre optar por el optimismo y enfócate en ver las oportunidades en los problemas.

– Acepta las emociones negativas. La rabia, el dolor y la tristeza son sentimientos comunes y necesarios. Todos estos serán experimentados varias veces en la vida del ser humano. Son la forma correcta de desahogo y con el tiempo se convertirán en aprendizaje.

– No pretendas controlarlo todo. Los imprevistos también forman parte de la vida, lo importante es saber hacerle frente.

Los pilares de la Resiliencia

Todos los seres humanos son dueños en mayor o menor grado de una cierta capacidad de resiliencia, como el ave Fénix. Todos, niños y adultos, aprenden a reponerse de las crisis, a seguir adelante.

Autoconocimiento y autoestima

Es la base de los demás pilares. Es la capacidad de conocerte, aceptarte y valorarte tal y como eres, con tus fortalezas y debilidades.

Introspección

Es el arte de preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta. Depende de la solidez de la autoestima que se desarrolla a partir del reconocimiento del otro.

Independencia

Es la capacidad para mantener la distancia emocional y física necesaria ante la presencia de personas que te pertuban.

Iniciativa

El gusto de exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más exigentes para desarrollar  su potencial.

Humor

Encontrar lo cómico en la propia tragedia. Permite ahorrarse sentimientos negativos aunque sea transitoriamente y soportar situaciones adversas. Aprender a reírse de sí mismo.

Creatividad

La capacidad de crear orden y belleza a partir del caos. Una cualidad fruto de la capacidad de reflexión.

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Ser como el Ave Fénix, el Renacer del Ser y el Alma

“El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído. Una experiencia traumática es siempre negativa pero lo que suceda a partir de ella depende de cada persona. En la mano del hombre está elegir su opción, que bien puede convertir su experiencia negativa en victorias, la vida en un triunfo interno, o bien puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar o a derrumbarse” (V. Frankl).

Los seres humanos poseen una capacidad de adaptación muy fuerte que les permite sobreponerse ante la adversidad y, en muchos casos, salir fortalecidos de la misma. De esta forma, es común que ante situaciones de carácter aversivo las personas encuentren nuevas habilidades y fortalezas características de su personalidad que no conocían hasta entonces.

De hecho, existe la llamada “hipótesis de la adversidad”, la cual postula que las personas necesitarían en su vida adversidades, problemas e incluso traumas para alcanzar así los máximos niveles de fortaleza y desarrollo personal

El hecho de salir fortalecidos de las situaciones adversas puede implicar que en un futuro, ante una situación que te despierte los mismos sentimientos de frustración, tristeza, rabia o desesperanza, puedas reaccionar de forma distinta. Escribir una historia con otro final. Todos los seres humanos tienen la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso, pero el uso decidido y firme de esta capacidad es lo que los hace realmente resilientes.

Continuamente transformándose y haciendo remordimientos, el ave Fénix representa la idea de que el final es solo el comienzo. Y demuestra que, pese al fin, siempre existe un renacer. Como el nuevo Fénix acumula todo el saber obtenido desde sus orígenes, un nuevo ciclo de inspiración comienza.

Renaciendo de tus Cenizas: Símbolo de Superación

Fue el psicólogo suizo Carl Jung el que primero hizo esta comparación en su libro “Símbolos de la transformación”, donde expuso que el humano tiene la capacidad de resurgir de entre sus cenizas con la misma majestuosidad que este mítico animal, que puede convertir su propia destrucción en un maravilloso nuevo comienzo.

Para Jung, esta fantástica criatura con lágrimas curativas, gran sabiduría y extraordinaria resistencia física, era una perfecta representación de la fortaleza humana debido a su relación con el fuego, símbolo a su vez de la destrucción, la vida y la muerte.

La contraposición de esta figura simbólica con el ser humano habla sobre la capacidad psicológica que tenemos de salir adelante aun cuando todo se torna oscuro; quiere decir que, científicamente, eres capaz de superar todo obstáculo, todo dolor desgarrador, todo temor. Cuando te encuentras en una posición desvalida, puedes levantarte. Puedes encontrar un nuevo motivo para continuar respirando y crear un anclaje a la vida, a este mundo.

Nuestros ancestros entendían esto, porque no puede ser casualidad que el mito del Ave Fénix mantenga tantas similitudes y exista en tantas mitologías. Ellos sabían, como después lo comprendió Jung, que el ser humano necesita símbolos a los que aferrarse para describir sus propias luchas, y el Ave Fénix es el mejor ejemplo para seguir, la más hermosa forma de hacer entender a la humanidad su propio poder. Tú tienes el fuego necesario dentro de tu alma para volver a nacer, desplegar tus alas y volar hasta el fin de universo.

Resiliencia: resurgir como el Ave Fénix

Los momentos difíciles que intentan derrumbarte no son sino el fin de tus 500 años, son tu oportunidad de armar un nido, prepararte para despedirte de lo que ya no necesitas, lo que te pesa, y empezar una nueva historia con la sabiduría de un anciano y la fortaleza de un joven.

¿Y tú, eres una persona resiliente?